Por Rafael Ripoll
Director del Instituto de Estudios Europeos – Universidad Católica de Valencia
Este año se cumplen cuarenta años de la entrada de España en la Unión Europea. Además, cada 9 de mayo celebramos el Día de Europa. Son dos buenas razones para detenernos a pensar qué significa hoy formar parte de la Unión y cómo ha cambiado nuestra manera de entender el Estado y el derecho.
Con este motivo, tengo el honor de presentar un libro, de próxima publicación y editado por Aranzadi, “La Unión Europea en las constituciones de los Estados miembros” que estudia cómo los países europeos han incorporado la idea de Europa en sus cartas magnas.
El libro analiza cómo los Estados abordan jurídicamente su pertenencia a la Unión Europea. Para ello, no solo se examinan los textos de los veintisiete países miembros, sino también los de aquellos Estados que aspiran a incorporarse en el futuro. Pertenecer a la Unión Europea significa formar parte de un proyecto común. Pero también implica aceptar que algunas decisiones ya no se toman únicamente dentro de las fronteras nacionales. Los Estados comparten una parte de su capacidad de decisión con las instituciones europeas, y eso plantea una cuestión central, cómo se adapta la soberanía nacional a esta nueva realidad compartida.
“La integración europea no solo crea cooperación política, también crea un orden jurídico propio”
Junto a ello, aparece otro elemento clave: el papel del derecho de la Unión Europea. La integración europea no solo crea cooperación política, también crea un orden jurídico propio, que en determinados ámbitos prevalece sobre las normas nacionales. Este es uno de los principios esenciales sobre los que se construye la Unión.
El libro aborda también cómo se ha interpretado esta relación en los tribunales. A estos efectos, se analiza tanto la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea como las respuestas de distintos tribunales constitucionales nacionales, especialmente en países donde esta cuestión ha generado importantes debates, como Alemania, Polonia, Rumanía o Hungría.
La obra compara cómo cada país ha dado respuesta a estas cuestiones y cómo las han interpretado tanto los jueces como la doctrina. Se estudian así dos ideas fundamentales para entender la naturaleza jurídica de la Unión Europea, que no son otras que, la cesión de soberanía y la primacía del derecho de la Unión Europea.
Por último, el texto presta atención a una cuestión especialmente relevante en la Europa actual, como es la llamada gobernanza multinivel. Es decir, la relación entre las instituciones europeas, los Estados y los distintos niveles territoriales de gobierno, que participan de forma conjunta en la elaboración y aplicación del derecho de la Unión.
En este punto, se comparan distintos modelos de organización territorial. Por un lado, los sistemas federales, como Alemania, Austria o Bélgica; por otro, los modelos descentralizados, como España o Italia. El objetivo es entender cómo cada uno articula internamente su participación en el proyecto europeo.
En definitiva, esta obra pretende desglosar una cuestión fundamental de nuestro tiempo, cómo se organiza jurídicamente Europa y la convivencia dentro de ese espacio común, la Unión y los Estados que la integran.
*Rafel Ripoll es experto en Derecho de la Unión Europea. Fue secretario autonómico de Relaciones con la Unión Europea, relaciones con el Estado y desarrollo territorial de la Generalitat Valenciana. Miembro suplente del Comité de las Regiones de la UE y vicepresidente de su Comisión de Sanidad Pública.
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