Por Cristina Montanari
Profesora universitaria de relaciones internacionales y europeos.
El día de Europa se celebra cada 9 de mayo. Ese mismo día en 1950, hace ahora sesenta y seis años, Robert Schuman, entonces ministro de francés de Asuntos Exteriores, inspirado por Jean Monnet quien realmente redactó el texto, hizo pública una declaración que es considerada como el texto fundador de la construcción europea. La idea de base era conseguir una paz duradera en el continente europeo, que se había visto azotado por dos grandes guerras en menos de medio siglo. Países vecinos luchaban unos por ampliar sus zonas de influencia, invadiendo a los demás y estos últimos por mantener sus fronteras y soberanía. La idea era que enemigos históricos como Francia y Alemania cooperaran en un proyecto común para evitar enfrentamientos.
Así nace la CECA, Comunidad Europea del Carbón y del Acero. Las producciones de estos materiales en los seis países fundadores Francia, Bélgica, Países Bajos, Luxemburgo, Italia y Alemania serían controladas por la misma administración conjunta e impediría que estos países iniciaran una guerra entre ellos ya que renunciaban a la propiedad de la industria armamentística, que estaría bajo control. De esta manera una guerra entre rivales históricos como Francia y Alemania “no solo fuera impensable, sino materialmente imposible”.
La conmemoración de esta fecha tiene lugar desde 1985, tras su aprobación por los jefes de Estado y de Gobierno reunidos en el Consejo Europeo. Único día de celebración oficial en la Unión Europea, es un día laborable y las celebraciones organizadas por los Estados miembros no suelen equipararse a las que se realizan con motivo de las fiestas nacionales de cada estado, ni las sustituyen.
El 29 de enero de 2019 se presentó públicamente en Bruselas una iniciativa de varias organizaciones y personalidades coordinadas por la asociación Europeístas con el fin de hacer festivo el 9 de mayo en toda la Unión Europea. El 12 de febrero de 2019, la iniciativa se votó en sesión plenaria del Parlamento Europeo dentro del Informe de Ciudadanía Europea presentado por la eurodiputada Maite Pagazaurtundúa, embajadora de la iniciativa. La propuesta fue aprobada con 459 votos a favor.
Muchos centros educativos celebran el 9 de mayo para transmitir a los alumnos la importancia de ese día en sus vidas. Los niños y jóvenes son los futuros ciudadanos de la Unióhttps://es.wikipedia.org/wiki/Parlamento_Europeon Europea, por ello cada vez más docentes participan con actividades e iniciativas que fomenten el europeísmo. Destacan las celebraciones promovidas por el Proyecto Célula Europa que buscan la difusión de este día en el sector de la enseñanza.
Ese día las instituciones europeas se abren a todas las personas que quieran acceder. Se organizan stands explicativos, juegos, cuestionarios, charlas, conciertos; se entregan gadgets, banderas europeas en un ambiente festivo.
El Consejo de Europa, que no es una institución de la Unión Europea, sino que agrupa a 46 países, celebra el Día de Europa el 5 de mayo. Esta celebración se estableció en 1964 para conmemorar su fundación ese mismo día en 1949 mediante la firma del Tratado de Londres y para recordar la unidad europea. Esta fecha destaca la creación de la organización para promover la democracia, los derechos humanos y el Estado de Derecho en Europa.
Muchos centros educativos celebran el 9 de mayo para transmitir a los alumnos la importancia de ese día en sus vidas. Los niños y jóvenes son los futuros ciudadanos de la Unión Europea, por ello cada vez más docentes participan con actividades e iniciativas que fomenten el europeísmo. Destacan las celebraciones promovidas por el Proyecto Célula Europa que buscan la difusión de este día en el sector de la enseñanza.

Cada año la Comisión Europea publica un cartel promocional, que comprende un motivo diferente cada vez, acompañado de un lema referente a un tema de actualidad dentro de la UE. Este año 2026 el tema elegido es “Democracia, proteger lo que importa.” A través de varias iniciativas y programas, la UE está tomando medidas para defender mejor a sus ciudadanos, proteger sus fronteras y salvaguardar su futuro sumando esfuerzos, con fondos que inviertan en recursos y actuando conjuntamente.
El entorno de seguridad ha cambiado radicalmente. La guerra de Rusia contra Ucrania, las crecientes rivalidades geopolíticas, las amenazas híbridas y los rápidos cambios tecnológicos han transformado lo que significa mantener la seguridad de la ciudadanía europea y preservar la paz. La Unión Europea está respondiendo con unidad, inversión y determinación.
La Unión Europea es consciente de lo que que la la ciudadanía europea necesita, y en este sentido reconoce que la seguridad es una prioridad cada vez mayor. Un 68 % de los europeos cree que su país está amenazado y un 79 % apoya una política común de seguridad y defensa europea.
La defensa europea se basa en la cooperación. Trabajar a nivel de la UE ayuda a los Estados miembros a desarrollar conjuntamente capacidades de manera más eficiente, a reducir la duplicación, a invertir mejor y a menor coste y a coordinarse mejor de manera más rápida y eficaz. Actuando juntos, Los Estados miembros fortalecen el papel de la UE como agente creíble en materia de seguridad a nivel internacional y refuerzan la asociación transatlántica con la OTAN.
Sobre la base de la Estrategia Industrial de Defensa de la UE, se apruebó el Libro Blanco sobre la defensa europea y la hoja de ruta para la preparación en materia de defensa 2030. Así Europa ha aprobado una inversión de 800.000 millones de euros en gasto para defensa en todos los Estados miembros hasta 2030. De esta cantidad, entre 7.300 y 8. 000 millones de euros se destinarán a apoyar la investigación conjunta y el desarrollo de capacidades (2021-2027) a través del Fondo Europeo de Defensa. Otros 1.500 millones de euros se dedicarán a aumentar las inversiones en defensa y reforzar la capacidad industrial.
Los programas de la Unión Europea que hacen realidad la defensa abarcan ahora todo el ciclo de la defensa: desde la investigación hasta la contratación y la financiación. Estos programas impulsan el crecimiento industrial, crean empleo y ayudan a proporcionar las capacidades críticas que Europa necesita.
Los distintos fondos disponibles son: El Fondo Europeo de Defensa (FED) destinado a investigación y capacidades. Refuerza las capacidades de defensa de Europa promoviendo la investigación y el desarrollo colaborativos, reforzando la innovación y permitiendo a la industria expandirse y competir.
El Fondo Europeo de la Industria de Defensa (EDIP) está diseñado para reforzar la competitividad, la innovación y la capacidad de respuesta de la industria de defensa europea. Su objetivo es mejorar la preparación industrial de Europa en materia de defensa al ampliar la capacidad de producción, garantizar una producción sostenida y reforzar la base industrial y tecnológica. Se basa en instrumentos desarrollados en respuesta a la guerra en Ucrania: el EDIRPA (European Defence Industry Reinforcement through common Procurement Act) y el ASAP (Act in Support Ammunition Production).
Finalmente, la Acción por la Seguridad de Europa (SAFE) refuerza la industria europea de la defensa al permitir una inversión coordinada a gran escala y una planificación a largo plazo. Mediante una mayor flexibilidad presupuestaria, los Estados miembros pueden superar temporalmente los límites de déficit para el gasto en defensa, desbloqueando hasta 800. 000 millones de euros a lo largo de cuatro años y dando a la industria mayor seguridad para invertir, innovar y obtener resultados.
La seguridad y la fortaleza económica van unidas. Esta es la razón por la que la industria europea potencia la seguridad en estrecha colaboración con las empresas, y a lo largo de toda la cadena de fabricación, tecnología y suministro.
Una Unión Europea con una defensa fuerte, resiliente, innovadora, rápida y eficaz contribuirá a la protección de todos los valores que son la base de la construcción europea. Estos valores, como ya lo hemos expuesto antes en otros números de la Magazine CompoLider, están recogidos en el artículo 2 del Tratado de Lisboa y en la Carta de los Derechos Fundamentales: la Dignidad Humana, la Libertad, la Democracia, la Igualdad, el Estado de Derecho y el respeto de los Derechos Humanos. Todos y cada uno de estos valores se ven amenazados y en numerosísimas ocasiones desafortunadamente violados en tiempos de guerra. Los territorios de muchos países miembros de la Unión Europea están muy directamente amenazados ya que la Guerra contra Ucrania se desarrolla al límite de sus fronteras. Y muchos de sus territorios del Mediterráneo Oriental se ven también afectados de manera muy cercana por la Guerra en Irán.
Prioridad pues a la protección de los ciudadanos europeos a través del refuerzo de la Defensa Europea. Parece ser, es lo que en este 9 de mayo de 2026 lo que, de manera preocupante, inmediata y muy cercana, realmente importa.
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